Historia de la guerra civil Angoleña

La Guerra Civil de Angola duró 27 años (1975-2002) y está considerada como el conflicto más largo de África. El conflicto fue provocado a raíz de la Guerra de Independencia de Angola, entre 1961 y 1974, que dividió los diferentes movimientos políticos del país, seguido del proceso de descolonización, que sacudió las viejas rivalidades de los diferentes partidos, que acabaron enfrentados por la liberación de Angola.

Entre los bandos que se enfrentaron durante la guerra estaban el MPLA y sus aliados cubanos, además del SWAPO, que luchaba por la liberación de Namibia, contra las fuerzas de la UNITA, el FNLA, Sudáfrica y Zaire. El MPLA y sus aliados recibían apoyo de los soviéticos y la UNITA era respaldada por Estados Unidos y China.

El conflicto comenzó debido a las diferencias políticas entre el MPLA y el FNLA, aunque la propia guerra se extendió más de lo esperado debido al apoyo internacional que recibían ambos bandos, y siguió con motivo de la retirada de los cubanos por la negación de Jonás Savimbi a aceptar los resultados electorales de 1992, terminando con la muerte de éste. En la época colonial, el país fue considerado una localización valiosa para los europeos, los portugueses se asentaron en la región principalmente para controlar las rutas hacia la India. Durante la Conferencia de Berlín, en 1884, Portugal se hace con el control de las colonias de Angola y Mozambique además de otras posesiones de menor importancia, pero la intención de los portugueses era unir las colonias por tierra, una iniciativa que impidió el canciller alemán Otto Von Bismarck que pretendía conseguir la división de las colonias para dificultar la defensa de las mismas para obligar a las potencias a movilizar más soldados, principalmente a países que más tarde serían enemigos suyos durante la primera guerra mundial.

Antes de la Gran Guerra, británicos y alemanes colaboraban en un plan secreto para hacerse con las colonias de Angola sin utilizar la fuerza. Sin embargo, Portugal entro en la guerra del lado de la Triple Entente, conservando de esta manera sus colonias africanas.

Después de la primera guerra mundial los independentistas comenzaron numerosas revueltas. Pero fue después de la Segunda Guerra Mundial cuando los anticolonialistas unieron fuerzas para acabar con la presencia extranjera. Portugal fue durante mucho tiempo una potencia pobre, manteniendo la necesidad de controlar sus colonias a través de la división del pueblo y las alianzas formadas con la élite de la zona.

Joao matos baptista

En el año 1956 se crea el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), dirigido por Agostinho Neto y otros líderes como Viriato da Cruz o Lúcio Lara, un movimiento nacionalista de izquierda confusa, en un principio marxista.

Un año más tarde, Holden Roberto dirige la Unión de Pueblos de Angola (UPA), un partido que más tarde encabezaría el Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA), con bases nacionalistas también, pero sin tendencias de izquierda. Entre los principales mandatarios del FNLA estaba Jonas Savimbi, que en 1966 organizó otro movimiento, la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), inspirado por el Maoísmo.

Además, en 1963, una organización menor, el Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda, organizada por el propio pueblo de la región. Cabinda está situada al noreste del país y es una de las regiones más ricas en petróleo, pero a diferencia del resto de movimientos independentistas, el FLEC buscaba la independencia total del enclave para separarse de Angola.

En febrero de 1961 el MPLA ataca la prisión de Luanda, ese día fue considerado como el comienzo de la guerra independentista del país. En marzo de ese mismo año, la UPA reclama el norte del país asesinando a 6.000 angoleños pro-lusitanos y a 2.000 portugueses, principalmente mujeres y niños. Ante tal acción, Lisboa responde enviando un destacamento de 60.000 soldados para sofocar las revueltas, estos provocan un baño de sangre sin precedentes, motivo por el que comienzan nuevas revueltas independentistas, derivando más adelante en la Guerra Civil angoleña.

Con la Guerra fría en un momento delicado, los independentistas comienzan a buscar aliados. El MPLA encontró apoyo en el bloque Soviético y algunos países del este de Europa, mientras que el FNLA, obtuvo un significativo apoyo de Estados Unidos, Europa occidental y algunos países próximos como Zaire y Zambia.

Con la ayuda de sus aliados, las bases del MPLA en Congo-Brazzaville y las fuerzas de la FNLA en el Congo-Kinshasa lanzan una ofensiva a gran escala obligando a la metrópoli a enviar una enorme cantidad de tropas, abriendo de esta forma una enorme brecha en las arcas portuguesas. Más tarde, en 1966, entra en el conflicto la UNITA (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola) fundada por Jonas Savimbi después de abandonar el FNLA, este grupo fue uno de los protagonistas de una de las guerras más largas y sangrientas de la historia de África, que derivaría más tarde en una Guerra Civil.

En 1974, después de la Revolución de los Claveles Portugal obtuvo su independencia, por lo que el ejército colonial fue retirado del conflicto. El nuevo gobierno estableció un pacto de transición con las fuerzas del MPLA, el FNLA y la UNITA para comenzar con un proyecto que implementaría el sistema democrático en Angola, el Acuerdo de Alvor, en 1975. El MPLA recibía apoyo de algunos países socialistas, el FNLA tenía contactos con China y Zaire y la UNITA era ayudada por Zambia e Israel, sin embargo la independencia no fue un proceso pacífico, sino la guerra más larga y devastadora del continente. Antes del día de la independencia, el 11 de noviembre de 1975, el FNLA y el MPLA se enfrentan en la capital, Luanda, que se encontraba bajo el control del MPLA con el apoyo de parte del ejército colonial, controlado por comunistas.

Al recibir apoyo de potencias extranjeras, el conflicto se internacionalizo. El MPLA era arropado por los países del este de Europa, mientras que el FNLA consiguió la intervención de los chinos. Sin embargo, la URSS no apoyaba al MPLA por lo que Agostinho Neto tuvo que buscar apoyo de otros países como Yugoslavia, Argelia y más adelante Cuba. Los sudafricanos intervinieron con la intención de evitar tener en la frontera un Estado Comunista, pero principalmente para evitar que las guerrillas del SWAPO (Organización del pueblo de África del Sudoeste) tomaran control del país, una localización estratégica con la que podría atacar fácilmente las posesiones de Pretoria en Namibia.

Joao matos baptista

La UNITA recibió la participación de Sudáfrica en el conflicto para abarcar la mayor cantidad de terreno fronterizo con Namibia. Aunque las fuerzas de defensa sudafricanas no contaban con el poder necesario para rivalizar con las naciones vecinas, la situación cambió significativamente tras la llegada de los cubanos a finales de 1975, igualando las fuerzas. Esta situación limitó las incursiones rápidas de Pretoria en zonas sin soldados cubanos contra los asentamientos del SWAPO y el MPLA. El 9 de agosto de 1075 comienza la invasión, las fuerzas sudafricanas entran por el sur del país abarcando la mitad de este sin intención de frenar su avance.

El FNLA toma posiciones desde el norte con el apoyo de El Zaire, contando también con la ayuda de China y de algunos mercenarios portugueses, ingleses y sudafricanos. En agosto, Cuba envió varios asesores al MPLA, significando el sacrificio de estos asesores por la invasión sudafricana, algo que Cuba no estaba dispuesta a asumir. En noviembre de 1975 Cuba envía tropas a Angola, haciendo caso omiso a la oposición de la URSS a intervenir en el conflicto. Los soviéticos nunca estuvieron interesados en Angola, sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando la URSS se dio cuenta del triunfo de las tropas cubanas sobre los sudafricanos, momento en el que la URSS comenzó a gestionar el transporte de tropas cubanas, más adelante comenzó a enviar armas.

Los rápidos desplazamientos de tropas y el envío masivo de armamento logro que los socialistas detuvieran el avance de las tropas del FNLA. Mientras, el MPLA garantizo su control de Luanda y de la región costera, Lobito y Benguela. El SWAPO se estableció en la zona y comenzó las incursiones, que no pararían hasta firmar la paz.

Estados Unidos también apoyo a la UNITA durante el conflicto, sobre todo al separarse del FNLA durante el proceso, los americanos proporcionan apoyo a la UNITA hasta 1993. El FNLA sufrió un duro golpe durante el avance de las tropas cubanas, un movimiento proclamado como partido único convirtiendo a Agostinho Neto como presidente del régimen, además, 3.000 rebeldes de Katanga se unieron al MPLA, afianzando la posición de la organización. Brasil no tardó en enviar diplomáticos para establecer relaciones con la proclamada república, que reconoció a Aghostino Neto como legítimo gobernante, más adelante, en 1976, obtendría el reconocimiento de las Naciones Unidas.

Durante 1974 y 1976 casi 300.000 portugueses abandonaron el país, rematando la difícil situación económica del país. En mayo de 1977, una sección del MPLA dirigida por Nito Alves, intentó provocar un golpe de estado, pero fue derrotado por Neto con la ayuda de los cubanos. A finales de año, el MPLA celebra su primer Congreso, proclamándose como un partido Marxista-Leninista, pero con un modelo socialista.

El conflicto finaliza en 1976, el ejército del FNLA se refugia en Zaire y la UNITA en Zambia y Namibia, con la ayuda de Sudáfrica. En esos momentos la UNITA contaba con menos de cien hombres, pero gracias al apoyo de occidente pudieron reponer fuerzas, provocando una guerra contra el MPLA. El apoyo de Estados Unidos destacó aún más en 1985, cuando Reagan recibió a Jonás Savimbi, líder del FNLA con honores de jefe de estado, presentando a la UNITA como un partido contra-marxista y pro-occidental, pero de humildes raíces.

Agostinho Neto muere en Moscú el 10 de septiembre de 1979, delegando el cargo al ministro e ingeniero del MPLA José Eduardo Dos Santos.

A principios de los ochenta el conflicto se tornó más destructivo de lo que ya había sido, el número de muertos y refugiados no paraba de aumentar, la infraestructura del país fue destruyéndose poco a poco y los ataques de Sudáfrica no cesaron. Un año más tarde, los sudafricanos lanzan la operación “Smokeshell” avanzando 200 kilómetros por la provincia de Cunene con la ayuda de 15.000 hombres, tanques y aviones. Los sudafricanos justifican esta invasión como un intentó para destruir las bases del SWAPO en Namibia.

En 1984 el MPLA con la ayuda de las tropas cubanas ataca al FNLA, culminando un año más tarde con una ofensiva a gran escala contra la UNITA, 18 brigadas del ejército angoleño y cientos de tanques dirigidos por el general cubano Ochoa capturan Cazombo y fuerzan a las tropas de la UNITA a retirarse, tras perder una cantidad alarmante de tropas. Después de la ofensiva, cuyo vencedor no quedo muy claro, se pactó un empate entre los combatientes, lo que provocó en 1988 la firma del Acuerdo Trilateral de Nueva York, que aseguraba la independencia de Namibia, la imposición a Sudáfrica de no apoyar a las tropas de la UNITA y la retirada de las tropas cubanas.

Joao matos baptista

Un año más tarde, y antes de la caída de los soviéticos, el acuerdo de paz surge efecto y la UNITA y el MPLA se aíslan cada vez más. En abril de 1990, el gobierno de Angola anuncia que hablará con la UNITA, asegurando el cese del fuego. Un mes más tarde, la UNITA reconoce a Eduardo Dos Santos como jefe del estado y a finales de año el MPLA anuncia nuevas reformas democráticas para el país. El 11 de mayo de 1991, el gobierno autoriza la creación de nuevos partidos, asegurando una administración centralizada.

Un mes más tarde, en mayo de 1991, se firma el Acuerdo de Estoril, que parecía que por fin iba a poner punto y final al conflicto. En 1992 se proclaman elecciones, que afianzaron al MPLA en el poder, pero la UNITA despreció los resultados, pese a unas elecciones exitosas. A partir de entonces la UNITA reanuda la guerra, empezando por su capital, Luanda, y extendiéndose rápidamente al resto de regiones. Así comienza la decadencia de la UNITA, por lo que el MPLA tuvo que tomar medidas contratando la ayuda de mercenarios sudafricanos. Además, las petroleras Gulf Chevron y Sonangol contrataron los servicios de la empresa de seguridad privada Executive Outcomes, que con la ayuda del ejército angoleño arrasó varias bases de la UNITA que amenazaban las instalaciones de las petroleras.

En 1993, las Naciones Unidas corta el envío de armas y combustible a la UNITA, obligando a su líder a negociar, pero un estallido de violencia étnica acaba con la vida de 6 mil congoleños y ovimbundus en varias ciudades. En febrero la UNITA asesta un duro golpe a MPLA, con la destrucción y el saqueo de Huambo, matando entre 10.000 y 15.000 personas. La UNITA convirtió la ciudad en su capital, un intento por separar en dos el país, sin éxito alguno.

En 1994, finalizan los acuerdos de Lusaka, entre la UNITA y el MPLA, la UNITA utiliza el acuerdo de paz para evitar más bajas y fortificar su territorio. Savimbi manifestó su descontento con las condiciones y continuó con la guerra, pero debido a los cambios de bando y la baja moral de las tropas, los efectivos del FNLA bajaron progresivamente. Ante tal panorama, la ONU se retira del conflicto, retirando un gran número de cascos azules de Angola.

Entre 1996 y 1997 el MPLA adquiere grandes cantidades de armamento y petróleo, además del apoyo de Occidente, asegurando la futura victoria del partido. Pero, la participación de Angola en la Segunda Guerra del Congo ayudo al FNLA a reagruparse, dando lugar a una matanza sin precedentes, tornándose en una guerra cada vez más sanguinaria. En 1999 la ONU finaliza la retirada de sus cascos azules, dejando el país en un estado lamentable, por lo que el gobierno del MPLA lanza una ofensiva en un intento por recuperar sus zonas más valiosas.

Durante estos últimos años de guerra la UNITA perdió cerca de 15.000 soldados que pasaron a las filas del MPLA. El conflicto, que se mantuvo en tablas durante la etapa final, terminó con la muerte de Savimbi el 22 de febrero de 2002, el comandante cayó en un tiroteo contra las tropas gubernamentales y su cadáver fue exhibido por las calles de Luanda. A partir de entonces comienza una transición pacífica, la UNITA fue desmantelada y la paz se proclamó en todo el país.

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Joao Baptista Matos nos cuenta las historias más asombrosas sobre Angola. Descubre todas las claves de la guerra civil angoleña con la ayuda del aclamado General Joao Matos.